5. La horda

-Están atacando el santuario- Dijo Noesis a Retsu -Hijo no te muevas hasta que recibamos órdenes. Los invasores intentan penetrar nuestras fuerzas a través de las doce casas. Menuda sorpresa se llevaran-

Los enemigos era una horda de soldados de armaduras oscuras que bramaban fuertemente. Eran las huestes de los Titanes de Cronos que según se decía, quería derribar el Santuario.

No fue problema para Retsu quien rápidamente los destrozo. Se sentía excitado, se sentía veloz, se sentía tan ligero que podría volar. Observo a la lejanía  a más de ellos así que se dirigió directamente hacia la muchedumbre. Derroto a más invasores pero algo detuvo su paso. Era un temblor.

-¿Un temblor?

¡Un gigante!- Era un ser de unos veinte metros de alto, barbado y llevaba puesta una especia de armadura compuesta de un extraño metal y pieles. Sus manos eran verdaderas  manazas. Estaba destrozando a todos los soldados atenienses. Retsu reunió toda la energía que poseía con la intención de atacar las piernas del gigante. Pero una silueta paso encima de él.

-¡Miren una santo de plata!-Era una mujer, semejante a la que había visto anteriormente pero esta tenía el cabello rojo y era de baja estatura. Rápidamente derroto a más de cincuenta soldados pero no pudo hacer  nada frente al poderoso gigante.

Retsu por primera vez sintió miedo, el cosmos del gigante era avasallador, temió por su vida. A la lejanía de su mente, era su intención rescatar a la chica pero el miedo lo tenía inmovilizado.

-¡Ayúdale! ¡Eres un santo de bronce!- Vociferó uno de los soldados.

¡Muévete!¡Muévete!-Se gritaba a  si mismo Retsu. Pero no pasaba nada. Repentinamente un resplandor  como si fuera un rayo de sol iluminó el lugar. Era un cosmos muchísimo más poderoso que el del gigante. Era un santo dorado. Era la primera vez que lo veía, se había imaginado a gente  de facciones rudas y cuerpo tremebundo. Pero era un chiquillo al igual que él, pero un chiquillo de un porte gallardo y poder imponente.

¡Es el santo del signo de leo!¡Aioria de Leo! Esa fue la primera vez que escucho mentar aquel nombre. El dueño de aquel cosmos poderoso que lo hizo vibrar como nunca.

-¡Quiero tener ese poder!-Se dijo Retsu convencido.

Paso un día y Retsu estaba reunido con su maestro Noesis como todos los días.

-¡Era sumamente poderoso! ¡Tenia la misma edad que yo!-Dijo emocionado Retsu.

-¡Seguramente el alcanzó la voluntad, el lo hizo!-

Noesis comenzó a reír mientras llevaba a su boca un trozo de pan remojado en leche.

Tomó un sorbo más y limpió su boca. Si te esfuerzas algún día podrás ser dueño de un cosmos semejante al de él. Pero por ahora vamos a concentrarnos en las cosas más cercanas como el continuar con tu entrenamiento y sobre todo el que iguales mi velocidad de manera constante y equilibrada.

¡Vamos hijo! Tenemos que trabajar duro.

comentarios
  1. Coyote Cojo dice:

    ¿A poco los gigantes aparecieron antes de la gorgona que mata a Noesis? no me acuerdo, pero según yo los gigantes fueron después.

  2. elhazardmx dice:

    mmmm que yo sepa fue antes…por cierto se avecina pronto el capitulo 24 de Khaosphere!!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s