10. Contradicción

-¡Flechas de Sagitario!- Miles de flechas doradas salieron disparadas de la guantera del santo de plata, que vestía una armadura de color azul. El Patriarca eligió a ese santo debido a las características de su arma principal: Flechas de oro capaces de perforar los cuerpos de los seres divinos. En realidad un dios en todo su esplendor jamás dejaría que un simple mortal lo hiriese, pero Saori Kido apenas y podía energizar su cosmos, se demostrará que su débil carácter a la postre llegaría a ser una carga pesada para los santos. Y hablando de ellos, estos esquivaron con suma facilidad los ataques de Tremy de Sagitario. Todos resultaron ser unos tontos puesto que la única flecha mortífera iba directo hacia Saori-Atenea. Se clavo directo en el corazón. Pegaso apenas y reaccionó y lo único que pudo hacer fue matar al santo de Sagitario, que ya había concretado su misión. Ahora el resto sería de Retsu quien se encontraba escondido en la cima de la montaña observando las acciones de Tremy. El patriarca se había tomado la molestia de alertarlo acerca de sus enemigos. Sus fortalezas y debilidades.

-Ese es Seiya…me parece el principal  de ellos. Si mato la cabeza- Pensó Retsu quien como signo lo dice, fue sigilosamente como una sombra corriendo a la velocidad luz, era prácticamente invisible al ojo humano.

La cadena de Andrómeda apenas y alcanzó a reaccionar pero fue demasiado tarde, Retsu atacó directamente a la yugular de Seiya. La cabeza de Pegaso colgaba de un hilo de carne que la sostenía. Por eso no fue un corte perfecto. Los tres santos de bronce quedaron petrificados, Retsu era un asesino. Esa fue la debilidad de ellos. Era evidente y hasta cierto punto lógico. Un objeto moviéndose a 300 000 km por segundo, imaginemos una filosa cuchilla ha esa velocidad,  seria como la bala que sale del francotirador. En ese momento Retsu se hizo  visible ante los santos de bronce. ¿Quién eres? Preguntaron temerariamente. Shun fue rápidamente a recoger el cuerpo inerte de Seiya. Lo tomó entre sus brazos, miro la cabeza aun con el ritsus de dolor. Nada se podía hacer ya. Saori y Seiya habían caído.

¿Qué se podría hacer? De hecho para Retsu era algo nuevo, nunca había matado a alguien a sangre fría. Le asalto la duda y remordimiento. ¿Por qué se sentía así? En ese momento en que bajo la guardia, sintió su cuerpo entumecerse al extremo de tener mucho frio. Su armadura se había congelado en fracción de segundos casi al grado de resquebrajarse por completo. Era solo una armadura de bronce. Hyoga había atacado.

-¡Es un caballero de bronce!- Gritó Shiryu soltando un terrible golpe con su brazo derecho, de los santos de bronce, el era el que golpeaba mas fuerte. Apenas  y Retsu pudo esquivarlo. Se libero del hielo con tan solo calentar su cuerpo con su cosmos.

-Garras….asesinas…-Retsu corrió en dirección de Shirryu asestándole un golpe al azar, Shiryu alcanzó a protegerse con su escudo, era el escudo del dragón. Retsu pasó de largo y si golpeo de lleno a Hyoga que salió disparado.  Rápidamente se reincorporó   y se dirigió hacia Shiryu que apenas iba cayendo a tierra. Tan rápido eran los movimientos  de Retsu. Cuando de pronto escucho:

-“Retsu…Retsu…¿Qué es lo que haces?-Retsu se detuvo abruptamente.

Esa voz, provenía de la chica llamada Saori Kido que yacía tirada en el suelo. Su cuerpo emano un poderoso cosmos dorado lleno de justicio y misericordia.

Ese sentir, esa vibración la había sentido cuando obtuvo por primera vez su armadura. El maestro Noesis le habló una vez del calido cosmos de Atenea.

Su corazón vibro de sentimiento desconsolado.

¡Atenea…eres tú! El había llegado al Santuario para ello, obtener la voluntad y defender a Atenea…que es lo que había hecho, ¿qué fue lo que le hizo perder su inocencia y su deseo ferviente de servir a Atenea? Comprendió que había cometido un error. Rápidamente se traslado a donde Seiya y tomó  su cabeza colocándola sobre su cuello lacerado. El dijo que su espíritu aún n no salía.

Les pidió elevar el cosmos de sus compañeros. El cosmos azulado de Retsu, comenzó a restaurar los tejidos nerviosos del cuello de Seiya. Se salvaría pero perdió mucha sangre. Debía ser atendido cuanto antes. Andrómeda se ofreció para cuidar de el.

-Eso era lo que quería saber- Un espía que actuaba bajo la dirección del Patriarca fue testigo de la “traición” de Retsu.

Sentándose, entro en una especie de meditación. Le comunicó al Patriarca de la traición de Retsu y este a su vez por medio de su cosmos alertó a los santos dorados de un traidor que estaba a punto de irrumpir por las doce casas. Les alertó diciendo que aun siendo un caballero de bronce, derrotó a un santo dorado. Todos lo sabían. Ya estaban alertados.

¡Detente traidor, desobedeciste las ordenes del maestro y ahora quieres ayudar a estos renegados, has traicionado a Atenea!Vociferaron los soldados.

Retsu grito: Atenea esta aquí justo frente a mí y para mí eso basta. Váyanse de aquí, antes de que en el nombre de Atenea derrame su sangre por este santuario. Una enorme aura en forma de lince surgió de la humanidad de Lince. Los soldados al ver su cosmos temieron y huyeron despavoridos del lugar. ¡No podrás contra los santos de oro!

Retsu nuevamente miró el rostro de piel nívea de la señorita Saori. Se sentía avergonzado, engañado. Levanto sus puños y juro que salvaría a Atenea, por fin su propósito de cumpliría.

Subió corriendo las escaleras en dirección de la primera casa del santuario.

La lucha inició, era una guerra civil, hermanos contra hermanos. Los santos dorados de Aries y Tauro estuvieron de acuerdo en que Atenea ya no se encontraba en el santuario. El mismo Mu intercedió para que Tauro se aliara a su ideal. Los tres salieron rumbo a la casa de Cáncer. Llegaron a ella pero el santo de oro no osó hacerles frente. Sabía que estaba en desventaja y fingió estar de acuerdo con ellos. El patriarca intentó atajarles en la casa de géminis enviando al santo de oro, el león Aioria para que los detuviera de una vez por todas. Su mirada era diferente, se hallaba perdida. Despedía un cosmos agresivo en suma manera. Retsu lo miró y no lo reconoció pero le hervía la sangre por hacerlo pagar la muerte de su maestro Noesis. El santo de Tauro decidió enfrentarlo, Retsu se tragó su orgullo y corrió junto al santo de Aries y Cáncer rumbo a la casa de Virgo. Comprendía que necesitarían de varios para derrotar al santo de Virgo.

-Aioria…es necesario pelear…no comprendes que Atenea ya no esta de lado de Arles-

-Calla. Relámpago de Voltaje.

El caballero de tauro miro que el golpe era mortal, era evidente, Aroria quería matarlo.

-¡Gran Cuerno!- A duras penas pudo deshacer la técnica de Aioria. Pero este fue más rápido y se colocó directamente a espaldas de Tauro. Pero este reaccionó rápidamente y lo sujeto con sus poderosos brazos. Aioria estaba aprisionado. Aldebarán sabía que había algo mal en Aioria, el lo conocía bien y en sus ojos no había maldad como la que veía en esos momentos. Era como un hermano para el como todos los demás. Vaciló y eso lo aprovechó Aioria para liberarse y asestarle una patada en la cabeza. Aldebarán trastabillo y Airoria atacó nuevamente, hacia falta mas que de un golpe para derribarlo. Cayó Aldebarán.

Aioria camino lentamente hacia Tauro para cortarle la cabeza pero este se levantó y lo tecleó. Fueron a estrellarse contra el muro. Nuevamente Aldebaran lo tomó de la cabeza y lo estrelló contra el suelo. Estaba muy mal herido. Tendré que matarte, dijo.

No, yo seré quien te mate: Explosión Fotónica

Estaba hecho, miles de partículas lumínicas rodearon a Aldebarán produciendo una terrible explosión que acabó con la humanidad de Aldebarán. Aioria entro en razón. Había sido poseído por el Satán Imperial. No sabía lo que pasó solo miró tendido al santo de oro de Tauro. Miró sus propias manos humeantes. Fue el quien le dio muerte a su camarada.

A penas dio unos pasos cuando sintió un terrible dolor de cabeza, sentía en su cuerpo una enorme presión. En unos instantes su cuerpo hizo explosión producto de la embestida del toro.

Casa de Virgo.

-Así que ustedes traidores, osan internarse a la casa del maestro. El Santo de oro de Cáncer, no sabia que hacer, enfrente de el se hallaba del quien se decía era el mas cercano al gran maestro. En el tenia un poderoso aliado.

Mascara Mortal estaba a punto de abrir el portal hacia el  mundo de los muertos cuando Mu lo miró de reojo y le dijo que tenían que atacar los tres al mismo tiempo. Mascara Mortal fingió estar  de su parte, en esos momentos  estaba entre la espada y la pared, no podía ejecutar sus Olas Infernales en contra de Mu o Retsu porque ellos estaba muy cerca de el y su técnica sería neutralizada rápidamente por el carnero dorado y por el otro, se encontraba en medio de la línea de guerra, Shaka no se tentaría el corazón en acabar con ellos.

-¡Rápido Máscara Mortal!- Mu de Aries y Retsu ya habían iniciado el ataque combinado. No le quedaba otro cosa mas que atacar con toda su cosmos energía en dirección de Shaka ya que se hallaba en medio.

-¡Garras de Lince!

-¡Revolución de Polvo estelar!

-¡Ondas…¡Infernales!

-Om Khan.

El poder combinado de los tres fue rechazado por  Shaka. Y de ellos, Mascara mortal resulto ser el mas lastimado.

-¡Demonios!

-Retsu corrió en dirección de Mascara Mortal,  curándole las heridas al instante. Apenas Retsu se dio la media vuelta cuando de súbito Mascara Mortal lo sujetó.

-Shaka, estoy de parte del Patriarca.

-No, tu estas de parte tuya- Respondió Shaka.

Tesoro del Cielo.

Mu de Aries haciendo un esfuerzo sobre humano se teletransportó para sujetar a Retsu pero efecto colateral de la técnica de Shaka lo repelió mortalmente. Máscara Mortal apenas y pudo sobrevivir gracias a su armadura dorada pero no Retsu no corrió la misma suerte. SU cuerpo se hallaba desnudo, es decir no llevaba puesta ya su armadura porque Hyoga la había destruido. A Retsu no le alcanzó el tiempo y la suerte para poder salvar el mismo a Atenea.

Epílogo.

Envidia

-Aún en el frío de Cocytos, mi cuerpo de llenará de calor para siempre en espera de poder ser una herramienta para la salvación de Atenea, aun y cuando tenga que enfrentar al mismísimo Hades y sus Jueces-

¿Y qué fue de aquella mujer misteriosa? Solo les diré que en el mundo existen espejismos que nos hacen desviarnos de nuestro propósito más elevado. Los espejismos son solo

comentarios
  1. Coyote Cojo dice:

    Este…. WHAT? O.o

    Bueno, todo estaba bien hasta que Retsu le cortó la chompa a Seiya ya ya después se volió… diferente.

    Me gustó, aunque al principio pensaba que era del destino de Retsu después del G, pero se volvió un WHAT IF interesante…

    PD: Como que te faltó en lo de “Los espejismos son solo” ahi te faltó terminar la frase.

  2. elhazardmx dice:

    jajaja si es cierto!! Ese copy paste malo. Por cierto, ya estoy terminando un close up de Alliance para que lo suba junto a la biografia que me hiciste el favor de redactar. Muchas gracias!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s