Capitulo 15. “El plan maléfico de Bibidi”

Aproximadamente hace 5 millones de años antes del año 0, universo de los dragones.

 “¡Oh mi Majinbu!,  ¿has sentido toda esa energía?”, dijo el mago Bibidi agrandando sus ojos, quien se encontrado a lado de su reciente creación. Era claro, el nivel que acababa de alcanzar Alliance, se sintió por toda la galaxia, si bien aun no alcanzaba en nivel de un dios olímpico, si era lo bastante poderoso para enfrentarse a un dios menor y su nivel actual estaba muy por encima de Majinbu.

 “Ese malvado, quien quiera que sea”, dijo Bibidi llevándose las manos a la cabeza y dando vueltas y vueltas ideo un plan en su retorcida mente para que Majinbu se hiciera más fuerte…

 “Bien, sigamos nuestro camino, vayamos a ese planetoide olvidado por los Kaioshin”, Bibidi y Majinbu fijaron su curso hacia el cuerpo celeste en donde se encontraban dos conocidos nuestros.

                                                     “El plan maléfico de Bibidi”

 — ¿Quieres jugar entonces al gato y al ratón?

 Era Kasuki un hombre sumamente audaz y confiado en su propia fuerza.

 Entonces empecemos a jugar y recuerda, si quieres mi esfera, tendrás que matarme.

 Agregó Kasuki haciendo arder dos bolas de fuego que giraban en torno a el. Ágilmente corrió en dirección de donde venia la voz de Meleagro, a cada paso veloz que daba, desviaba los ataques de su enemigo con su sable llamado “Sujako”. Al chocar las puntas de las flechas con la hoja de Sujako, salían chisporroteos que iluminaban el camino. Y así era su andar cuando no muy lejos de donde estaba el, vio un resplandor dorado. En ese momento, las flechas de Meleagro cesaron las flechas de atacar.

 — Sal de aquí…o tu alma quedara presa en esta dimensión.

 Una voz provino de ese fulgor dorado. Cual fue la sorpresa que Kasuki vio colgado en el centro de un grueso árbol, una figura humana que vestía una armadura de oro. Sin más miramiento, Kasuki acudió a atender al pobre hombre, y digo pobre, porque su rostro se hallaba demacrado y se dibujaba una tristeza muy profunda en su faz.

 —  ¿Qué es lo te sucedió? ¿Quién eres?- Preguntó solícitamente el guerreo de Caos, mientras se elevaba por sobre el suelo para intentar quitarle los gruesos clavos que tenían sujetado la manos de hombre dorado.

 — Eres un guerrero de Atena ¿verdad?- No hubo una respuesta inmediata. A cambio, del rostro del hombre, lágrimas de sangre corrieron por sus mejillas, cosa que llamó la atención de Kasuki.

 — Juro que ese sujeto que te hizo esto, la pagará con su vida, le colgaré y le haré arder con un fuego que nunca será consumido.

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— ¿Por qué me liberaste?- Kasuki con mucho cuidado colocó en el suelo el cuerpo convaleciente del santo de oro. Este se sorprendió por la compasión que el guerrero de Caos tuvo hacia el, ya que no lo conocía, ni su antiguo compañero de armas, el santo de géminis, la tuvo hacia el en la ultima guerra santa.

 — Lo hago por que así lo necesitas- respondió Kasuki —Debo suponer que tus compañeros no vinieron a tu rescate- continuo diciendo.

 — Porque la princesa Atena tenía prioridad sobre todos nosotros-dijo débilmente en santo de oro, quien en el fondo, quería seguir viviendo pero ya era demasiado tarde.

 — Tranquilo amigo, saldremos de esta- No bien terminó de hablar Kasuki cuando una lanza dorada atravesó el cuerpo del santo dorado haciéndolo explotar en cientos de luces doradas.

 —El tiempo de la charla ha terminado

— ¡Maldito! ¡¿Qué fue lo que hiciste?!- Dijo Kasuki gritando mientras veía como desaparecía su “amigo”.

 —El solo era un reminiscencia de lo que alguna vez fue un guerrero de Atena, ella lo dejó olvidado porque fue mas débil- Meleagro empezó a reírse de Kasuki diciéndole que era tan tonto como para no saber distinguir entre un ser vivo  y un ser espiritual a lo que Kasuki respondió: — Cada vez que conozco mas de ustedes, mas me hierve la sangre por derrotarles, el que sean los “dioses” no les derecho de ser tan engreídos.

 —Tú también sirves a un dios- Dijo Meleagro con voz acusadora. Kasuki hizo explotar su poderoso ki de fuego.

 — ¡Has despertado mi ira, mi fuego no te purificará si no que te devorará por completo!

Una gran llamarada rodeo enteramente el cuerpo de Kasuki haciendo sacudir el suelo con gran violencia y abrazando decenas de árboles consumiéndolos al instante.

 — ¡Ya no tienes donde esconderte maldita rata!- Dijo Kasuki cuyo aspecto  había cambiado por completo, su traje rojo con vivos en flama había desaparecido para dar paso a unos pantalones holgados de color negro. Sus lomos, abdomen, empeines y muñecas,  estaban protegidos con  placas de un duro metal llamada Omnium, que era el mineral más fuerte de ese universo. Su cabello de color rojo cambio a un rubio intenso y toda su piel estaba cubierto con caracteres extraños a semejanza de símbolos tribales.

 —Su cosmo-energía aumentó considerablemente- Dijo sorprendido Meleagro mientras elevaba  su cosmo energía a un nivel peligroso. Al mismo tiempo, todos los árboles que habían desaparecido a causa de Kasuki, nuevamente volvieron a crecer. El cuerpo de Meleagro nuevamente creció hasta alcanzar los  cinco metros de estatura para luego explotar en cientos de luces incandescentes que golpearon repetidamente el cuerpo de Kasuki. El choque fue tal que hizo estremecer la tierra misma.

 — Eso es todo para ti…- Dijo Meleagro quien aseguraba su victoria con mucha anticipación. Pero cual fue su sorpresa que conforme se iba desvaneciendo el humo producto de las explosiones, una silueta avanzaba con paso firme y temerario hacia Meleagro. El modo “bust” de Kasuki, le permite cambiar su fisonomía endureciendo su piel y acelerando la adrenalina en la sangre de modo que puede combatir casi sin sentir dolor a las heridas físicas. Con su modo bust, también gana una enorme fuerza, sin embargo pierde mucha velocidad volviéndose lento por momentos, sin embargo, esto era lo que mas emocionaba a Kasuki: vivir al borde del peligro.

 Ese modo “bust” es un demonio de fuego llamado Enja, que asolaba al clan de Kasuki, este había consumido bajo el fuego a muchos de sus habitantes, era el único ninja con habilidades que quedaba ya que su hermano no se encontraba en ese lugar. Tras mucho valor y tenacidad logró derrotarle pero por ser un demonio espiritual no se le podía matar, así que los ancianos de la villa decidieron encerrarlo en el cuerpo de Kasuki.

 Por otro lado, el modo “berserk” de Meleagro, le permitía mayor agudeza en sus sentidos del olfato y del oído, aumentado con ello sus habilidades como cazador. Sumado a ello su habilidad natural de la “inmortalidad” gracias al carbón que ardía permanentemente. Su armadura dorada también sufre cambios, el oro resplandeciente se oscurece por completo y según se dice es tan dura como un souma de los titanes. Solo ha habido alguien en la tierra capaz de destrozarle su poderosa armadura: El santo de Géminis de la primera guerra contra Ares.

 — ¡Vaya! ¿Qué tenemos aquí?…percibo otro aroma de tu ser, tal pareciera que no eres el mismo pusilánime de hace un momento, percibo algo demoníaco en tu interior- Meleagro sonrió al ver la identidad del modo bust.

 —Sabia que Caos hace tratos con demonios…si no ¿Cómo se explica que halla escapado del Sello Olímpico?- De pronto

— ¡Pero que demonios!- Kasuki, apareció de la nada con una esfera de fuego en el puño derecho impactando directamente en el pecho de Meleagro. Este cayó al suelo quejándose del dolor que el golpe le había provocado. De inmediato se intentó reincorporar pero sentía sus cuerpo desfallecer de un momento a otro.

 — Ese golpe de fuego no es un golpe ordinario… ¡maldito!- Los petos de la poderosa armadura de Meleagro se habían resquebrajado y de no ser por la habilidad inmortal que el carbón ardiente le otorga, sin duda alguna, ya hubiera perecido. Kasuki tomándolo por los cabellos lo levantó en alto mirándolo fijamente. Estaba decidido a terminar con el guerrero de Ares. Así que empuñando su mano izquierda, nuevamente la incendió de ese fuego mortal. Sin embargo, Meleagro no era un tipo débil, de su espalda desenvaino una espada con el filo dentado, dejándola caer con todas sus fuerzas en el cuello de Kasuki. Este lo soltó al instante llevándose las manos al cuello.

 —Veo que tu piel es muy resistente- Meleagro ya se había recuperado completamente y tomando vuelo con su espada, estaba a punto de darle el golpe de gracia cuando, súbitamente,  el cuerpo de Kasuki hizo explosión despidiendo a Meleagro por los aires. El guerrero de Caos bramó con todas su fuerzas liberando un ki sumamente poderoso.

 — ¿Viste eso mi Majinbu? ¡Esa es la fuerza que queremos! ¡De prisa! ¡Absorbe!

El mago Bibidi había aparecido con su monstruosa creación. Meleagro se había recuperado casi instantáneamente después de la explosión y con sus sentidos aumentados, vio y escuchó las intenciones de Babidi. “Absorbe, Absorbe”. Sabía que nada bueno traería ese plan de Bibidi, así que aumentando su velocidad se interpuso entre Kasuki  y Majinbu.

 — ¡No se quien seas pero no quiero imaginar que sucedería si te dejara pasar!- Dijo Meleagro tensando las cuerdas de su “arco mortal” y en instantes cientos de flechas aparecieron en el aire.

 — Recibe mis “Deadly Arrows”. Cientos de flechas salieron disparadas a una velocidad sorprendente cortando el aire con suma violencia. Todas dieron en el rosado cuerpo de Majinbu. Sin embargo…

  ¡No puede ser!

 Ninguna de las flechas pudo detener a Majinbu ya que todas pasaron de largo. Incluso, atravesó a Meleagro cual si un fantasma se tratase.

 — ¡No!- Grito Meleagro, ya era demasiado tarde, debido a la poca velocidad de Kasuki, este fue presa fácil de Majinbu quien lo envolvió completamente.

 Mientras tanto, en el espacio, en un planeta sagrado.

 — ¡Es Bibidi Supremo KaioShin!- Grito el Kaioshin del norte al ver como Majinbu había absorbido por completo a Kasuki.

 — No te alarmes, si bien es cierto que en ese estado, Kasuki le ha otorgado a la criatura de Bibidi un poder equivalente al de un poseedor de la esfera del dragón- dijo tranquilamente el Supremo Kaioshin – Eso solo durará unos quince minutos mas ya que el modo “bust” de Kasuki solo dura media hora, pasado ese tiempo podremos nos llevaremos a Majinbu- Termino diciendo el Supremo mientras pensaba dentro de si: “Fue un error el haber permitido que ese Bibidi se acercara a ellos”.

 —Supremo Kaioshin, permita que yo me teletransporte y lleve de un planeta a otro a Majinbu para hacer el tiempo ya que debido a mi habilidad no podrá hacerme daño y al mismo tiempo tratare de inhibir el poder destructivo de esa criatura- Dijo el joven Kaioshin del Sur.

— Adelante, nosotros observaremos tu rastro y estaremos atentos-

— ¡Así se hará Supremo Kaioshin!- Dijo el Kaioshin del Sur quien raudo salió del planeta sagrado.

 

 

 

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